En la década de 1950, una joven llamada Eilis Lacey deja su Irlanda natal en busca de un futuro mejor en Estados Unidos. Con el corazón un poco pesado y la promesa de oportunidades, Eilis se embarca en un transatlántico lleno de incertidumbre. Una vez en Brooklyn, rápidamente se encuentra luchando con la soledad y la adaptación a su nueva vida. El bullicio de la ciudad es abrumador, pero la calidez de la comunidad irlandesa le da un respiro. A pesar de los obstáculos lingüísticos y culturales, Eilis comienza a trabajar en una tienda y, poco a poco, se siente más en casa.
El giro llega cuando conoce a Tony, un carismático y encantador italoamericano que la enamora. Su romance florece en el vibrante contexto de Brooklyn, ofreciendo a Eilis una nueva perspectiva sobre la vida y el amor. Sin embargo, su felicidad se ve truncada por la muerte de su hermana en Irlanda, lo que la obliga a regresar a su hogar. De vuelta en su pueblo, Eilis se enfrenta a una encrucijada: la vida que ha construido en América y la comodidad del hogar que dejó atrás.
Mientras navega por los sentimientos de nostalgia y pertenencia, Eilis se da cuenta de que debe tomar una decisión que cambiará su vida para siempre. Con un delicado equilibrio entre el pasado y el futuro, su viaje es un retrato conmovedor de la búsqueda de identidad y el valor de arriesgarse por el amor.