En el contexto convulso de la década de 1950, un joven médico argentino, con aspiraciones de cambio y justicia social, se embarca en un viaje que lo llevará desde los estrechos márgenes de su país natal hasta el corazón de la Revolución Cubana. A medida que el protagonista se sumerge en la lucha contra un régimen opresor, se convierte en un líder carismático y un guerrillero temido, conocido por su ideología revolucionaria y su inquebrantable determinación. La historia comienza con su encuentro con Fidel Castro en México, donde juntos planean su incursión en Cuba. A partir de ahí, vemos cómo el grupo de rebeldes se enfrenta a innumerables desafíos, desde emboscadas militares hasta la traición de aliados.
La narrativa se enriquece con un vistazo profundo a la psicología del protagonista, su amor por la libertad y su devoción a la causa. La película alterna entre sus logros militares en Cuba y las reflexiones íntimas sobre lo que significa realmente la revolución; no solo es una lucha armada, sino también un viaje de autodescubrimiento. Con un estilo visual impactante y un ritmo envolvente, el director captura tanto la belleza como el caos de la guerra, haciendo que los espectadores cuestionen los aspectos de la heroica figura que están presenciando. La lección sobre la lucha por la justicia se entrelaza con el precio personal que debe pagar un hombre por sus ideales, dejando una reflexión poderosa que perdura mucho después de que han terminado los créditos.