En una tranquila ciudad estadounidense, una típica tarde de trabajo culmina en caos cuando dos empleados de una morgue, Freddy y Frank, descubren un oscuro secreto. Mientras intentan impresionar a unos amigos, se topan con un contenedor de un misterioso gas que provoca la resurrección de los muertos. Sin saberlo, liberan una plaga que desencadena una catástrofe zombie en su localidad.
Pronto, el pueblo enfrenta una ola de no-muertos que simulan ser perfectamente conscientes y hambrientos de carne humana. Cuando la situación se sale de control, un grupo de jóvenes amigos se ve atrapado en una pelea desesperada por sobrevivir. Se encierran en un almacén, donde deben enfrentarse no solo a los dementes caminantes, sino también a sus propios miedos y dilemas morales.
Mientras el contagio se propaga, un excéntrico grupo de personajes—que incluye un par de habitantes locales y un médico con más dudas que respuestas—se une para confrontar la amenaza. Con un gran sentido del humor negro, la acción se mezcla con momentos de tensión, convirtiendo la situación en un espeluznante juego de supervivencia.
A medida que la noche avanza, las barreras entre vida y muerte se desdibujan, y cada decisión puede ser la última. Con un tono desenfadado que combina el horror con la comedia, el filme transforma a los zombies en un fenómeno cultural, ofreciendo tanto risas como escalofríos, todo mientras deja claro que la muerte no siempre es el final.