En el Japón de la década de 1950, un exconvicto, conocido por su temible reputación, intenta reintegrarse a la sociedad tras cumplir una larga condena. Sin embargo, la vida fuera de la prisión es todo menos sencilla. Mientras lucha con su oscuro pasado y los fantasmas que lo persiguen, se encuentra atrapado en un mundo de violencia, traición y rencor.
Su regreso a la libertad no pasa desapercibido, y viejas rivalidades comienzan a resurgir. Los ecos de injusticias que experimentó en su vida anterior lo llevan a tomar una decisión drástica: convertirse en el cazador de aquellos que le hicieron daño. A medida que ejecuta su venganza, su camino se convierte en una espiral descendente de moralidad cuestionable y brutalidad. La historia se adentra en su mente torturada, explorando no solo su sed de venganza, sino también los conflictos internos que surgen con cada acto de violencia.
Con la intriga en aumento, el exconvicto debe confrontar sus propios demonios y decidir hasta dónde está dispuesto a llegar para conseguir justicia. Mientras su mundo se desmorona a su alrededor, el espectador es llevado a un viaje perturbador que examina la naturaleza del odio y la búsqueda de la redención en una sociedad olvidada por la compasión. Una obra maestra del cine japonés que deja una huella imborrable y invita a reflexionar sobre las líneas difusas entre el bien y el mal.