En una divertida comedia de enredos, conocemos a Deuce Bigalow, un acuario de toda la vida y un tipo bastante normal que se encuentra en la peor situación posible. Tras un desafortunado encuentro, Deuce se convierte en el limpiador de un lujoso apartamento de un gigoló profesional que, por un giro del destino, termina en un lío monumental. Sin saber exactamente cómo se ha metido en esto, Deuce se ve obligado a asumir el trabajo de su compañero de cuarto, a pesar de su total falta de experiencia en el mundo del amor y la seducción.
Con la ayuda de una extraña pero entrañable pandilla de personajes, cada uno más peculiar que el anterior, nuestro protagonista intenta navegar en el complicado y, a menudo hilarante, mundo del servicio de compañía. En su camino, se topará con una serie de clientes singulares que desafían el sentido común y la lógica, lo que lo llevará por situaciones absurdas y cómicas.
Mientras Deuce intenta encontrar su propio estilo de gigoló, un romance inesperado florece con una mujer que es todo menos convencional. Con cada giro y vuelta de la trama, la película nos muestra que, a pesar de las locuras que nos pueden suceder en la vida, la autenticidad y el verdadero amor siempre encontrarán la forma de brillar. Con risas garantizadas y un mensaje tierno sobre aceptarse a uno mismo, esta releva la increíble capacidad de Deuce para transformar lo absurdo en algo memorable.