En una pequeña ciudad costera, un humilde pescador llamado McTeague descubre un enorme botín de oro que cambiará su vida para siempre. Impulsado por la codicia, se obsesiona con la riqueza y deja de lado sus viejas amistades y valores. Su vida da un giro inesperado cuando decide usar su fortuna para abrir un elegante restaurante, donde se convierte en un símbolo de éxito y opulencia. Sin embargo, la avaricia va minando su integridad y comienza a aislarse del mundo que lo rodea.
La verdadera prueba de su carácter llega cuando, tras un malentendido, McTeague se enfrenta a su mejor amigo, un rival que encarna la honestidad que él ha desechado. La tensión entre ellos se intensifica, lo que lleva a una serie de decisiones destructivas que culminan en una tragedia imprevista. A medida que la avaricia desata la violencia y el desamor, McTeague se convierte en un paria, atrapado en su propia red de lujuria y traición.
Con el telón de fondo de un paisaje desolado que refleja su estado interior, la narrativa se desarrolla en una espiral de desesperación y locura, mostrando cómo el deseo desmedido por la riqueza puede conducir a la destrucción total. Sin opciones y enfrentando las consecuencias de sus acciones, McTeague debe elegir entre la salvación y la perdición, un viaje que lo llevará a la ruina tanto emocional como física. En esta historia, la codicia nunca es una victoria, sino una condena.