En la Inglaterra del siglo XVI, el ambicioso rey Henry VIII se enfrenta a sus deseos personales y las complejidades de un reino en transformación. La historia se centra en su búsqueda desesperada de un heredero que asegure la continuidad de la dinastía Tudor. Desde el primer amor de su vida, Catalina de Arágon, con quien se casa en un intento de asegurar una alianza poderosa, hasta su ardiente romance con Ana Bolena, Henry se muestra como un monarca carismático pero voluble, dispuesto a desafiar las normas religiosas y patriarcales de su tiempo.
A medida que se van sucediendo las esposas, cada una trae consigo sus propias luchas y ambiciones. Catalina, la reina desilusionada, lucha por mantener su lugar; Ana, la joven y audaz, provoca un cambio tumultuoso en la corte con su deseo de poder. Luego sigue Jane Seymour, la que finalmente le da un hijo, pero a un alto costo; y otras esposas que representan tanto la tragedia como la intriga de una era marcada por el amor, la traición y el sacrificio.
La narrativa no solo explora las relaciones personales y los conflictos políticos de Henry, sino que también refleja el tumultuoso periodo de la Reforma en Europa. Entre lujosos banquetes y ajustadas conspiraciones, la historia de este rey se revela como un drama profundamente humano, donde el poder y el amor se entrelazan de manera inextricable, llevando a un desenlace inesperado y agridulce.