En una calurosa tarde de verano en Nueva York, un grupo de adolescentes se mueve entre fiestas, skateparks y callejones, en una exploración visceral de la juventud que roza los límites de la libertad y la irresponsabilidad. La trama sigue a un joven llamado Telly, un chico carismático y manipulador que se siente invulnerable y se dedica a seducir a chicas por diversión, sin pensar en las consecuencias. Mientras Telly se mueve con su grupo de amigos, se cruza con Jenny, una chica que desconoce su lado oscuro y pronto se convierte en una víctima de sus juegos.
Mientras tanto, otra joven, afectada por las decisiones de Telly, comienza a experimentar las duras realidades de su vida. La narrativa se entrelaza con una serie de encuentros, fiestas y momentos crudos que retratan una generación despreocupada, pero también asediada por problemas serios como la promiscuidad, las enfermedades de transmisión sexual y la falta de comunicación. A medida que el día avanza, las decisiones tomadas se vuelven cada vez más graves y la realidad se hace cada vez más sombría.
Con una estética casi documental y diálogos que suenan tan auténticos como desafiantes, la película crea un retrato impactante de la adolescencia en los años 90, mostrando no solo la diversión y el desenfreno, sino también las devastadoras repercusiones que pueden surgir detrás de una vida de excesos. Es un viaje que difícilmente se olvida, dejando una marca indeleble en quienes lo viven.