En un pequeño pueblo japonés, la vida de una humilde familia se desenvuelve en medio de la simplicidad y las tradiciones cotidianas. La historia sigue a un anciano que, tras la muerte de su esposa, se encuentra solo y sumido en la melancolía. Mientras intenta lidiar con su soledad, el hombre se obsesiona con un plato sencillo: el "ochazuke", un arroz cubierto con té caliente, que evoca recuerdos de épocas más felices al lado de su difunta esposa.
Un día, su nieto, que vive en la ciudad y ha venido a visitarlo, se da cuenta de la profunda tristeza que embarga a su abuelo y decide hacer algo al respecto. Inicia un viaje para reconectar a su abuelo con el entorno, trayendo consigo un poco de la vitalidad de la vida urbana. Juntos, emprenden pequeñas aventuras que reviven el espíritu del anciano. Con cada cucharada de "ochazuke" compartida y cada risa resonando entre abuelos y nietos, se van hilando recuerdos que trascienden el dolor.
A través de estos momentos sencillos, la película resalta la belleza de lo cotidiano, la importancia de la familia y la capacidad de la comida para unir a las personas. Con una atmósfera nostálgica y un toque de humor, es una reflexión conmovedora sobre el paso del tiempo y el amor que perdura incluso en la ausencia. Esta encantadora narrativa deja claro que a veces, los sabores más simples pueden traer los recuerdos más profundos.