En un tranquilo suburbio de Canadá, un grupo de niños encuentra un peculiar maniquí llamado Pin en la consulta médica de su padre, un médico obsesionado con su trabajo. Este maniquí se convierte en una especie de amigo imaginario para los hermanos Leon y Ursula, quienes, tras la inesperada muerte de su madre, se ven envueltos en una atmósfera de creciente tensión y locura familiar.
A medida que los años pasan, la compleja relación entre los hermanos y Pin se intensifica. Leon, interpretado de forma inquietante, comienza a desarrollar una conexión poco saludable con el maniquí, viéndolo como una figura de autoridad y confort en un hogar lleno de secretos oscuros. Ursula, por otro lado, lucha con sus propios demonios mientras trata de mantener el control de su vida y la relación con su hermano, quien se ha vuelto cada vez más errático y posesivo.
Cuando Leon se ve atrapado en su obsesión, la delgada línea entre la realidad y la imaginación se desdibuja. El maniquí, que originalmente era una fuente de consuelo, se convierte en un instrumento del horror, revelando la fragilidad de la mente humana. La historia explora temas de trauma familiar, locura y la lucha por la identidad, llevando al espectador a un oscuro viaje que culmina en un sorprendente desenlace. ¿Hasta dónde puede llegar el amor fraternal cuando se enreda con la obsesión? Esta inquietante travesía nos sumerge en la complejidad de las relaciones humanas.