Josh Baskin es un niño de 12 años que, como muchos chicos de su edad, se siente frustrado con las limitaciones de ser un niño. Un día, en un parque de atracciones, hace un deseo en una misteriosa máquina que desea ser "grande". Al despertar, se encuentra en el cuerpo de un adulto (interpretado por Tom Hanks) de 30 años, lo que le da la oportunidad de experimentar el mundo bajo una nueva perspectiva. Aunque al principio disfruta de las libertades de la vida adulta —desde tener un trabajo hasta ir de fiesta—, pronto se da cuenta de que ser grande también conlleva responsabilidades y complicaciones que nunca imaginó.
Josh consigue un empleo en una empresa de juguetes, donde su entusiasmo infantil y su visión única lo llevan a generar éxitos inesperados. En su camino, entabla una entrañable amistad con su jefa, Susan, quien se siente atraída por él, sin saber que realmente es un niño atrapado en el cuerpo de un adulto. A medida que Josh navega por los altibajos del mundo adulto, se ve forzado a enfrentarse a la inevitable realidad de su deseo y la necesidad de regresar a su infancia.
Con un tono de comedia y momentos de profunda reflexión, la película explora la pérdida de la inocencia y la búsqueda de la verdadera felicidad, recordándonos que, aunque crecer puede ser emocionante, no hay nada como la pureza y la alegría de la niñez.