En un país ficticio donde la democracia está al borde del colapso, un político de izquierda es brutalmente asesinado durante una manifestación pacífica. La película sigue la investigación del crimen, que se convierte en un entramado de corrupción y complicidad entre el gobierno, las fuerzas armadas y la policía. A medida que los investigadores profundizan en el caso, se revela una red de mentiras y manipulación, lo que pone en evidencia un sistema político descompuesto y un ambiente de miedo en la sociedad.