En la Roma de principios del siglo XIX, un noble poco convencional, el marchese Onofrio del Grillo, se siente atrapado en un mundo de convenciones y protocolos. A pesar de su alto estatus social, es un hombre irreverente y excéntrico que se conmueve más por la diversión y las travesuras que por las obligaciones nobles. Con un agudo sentido del humor y una inclinación por hacer travesuras, Onofrio disfruta burlarse de su entorno, su principal pasatiempo es jugarle bromas a la gente del pueblo y a la aristocracia. Sin embargo, su vida despreocupada da un giro inesperado cuando su camino se cruza con el de un ladrón, un hombre que se convierte en su inesperado compañero.
El marchese, en su afán de vivir la vida al máximo, decide adoptar una identidad alternativa, haciéndose pasar por un plebeyo. Esto desencadena una serie de situaciones cómicas y absurdas que desafían las normas sociales de la época y ponen en jaque tanto a la nobleza como a la clase trabajadora. En el proceso, Onofrio no solo descubre la realidad de las clases sociales, sino que también enfrenta sus propios prejuicios y limitaciones. La película es una sátira llena de ironía, en la que el humor se entremezcla con una crítica mordaz del sistema aristocrático, mostrando cómo un simple juego de Identidad puede cambiar la perspectiva de un hombre y, tal vez, de toda una sociedad. Con un elenco estelar y un gran sentido del ritmo, es un clásico que nos recuerda que, al final, todos somos iguales ante las risas y los enredos de la vida.