En la Alemania de la Segunda Guerra Mundial, una joven llamada Liesel Meminger enfrenta una vida marcada por la pérdida y el dolor. Tras la muerte de su hermano y la separación de su madre, es enviada a vivir con una pareja de ancianos, Hans y Rosa Hubermann, en un pequeño pueblo. A pesar del ambiente sombrío y las dificultades de la vida cotidiana bajo el régimen nazi, Liesel encuentra consuelo en las palabras y los libros, que se convierten en su refugio y su forma de resistencia.
Con la ayuda de su cariñoso padre adoptivo, Hans, Liesel aprende a leer y se dedica a robar libros, comenzando por uno que encontró en un cementerio. Cada libro que roba se convierte en un tesoro que comparte con su nuevo amigo, Max, un judío oculto en el sótano de su casa. A medida que la guerra avanza, los horrores a su alrededor se intensifican, pero Liesel sigue aferrándose a la esperanza y a la magia de la literatura.
La historia transcurre con la voz narrativa de la Muerte, que observa el viaje de Liesel y las complejidades de la vida durante tiempos oscuros. A través de su amor por los libros y las conexiones que forja, Liesel logra dar un pequeño giro al destino de aquellos que la rodean, recordándonos que a pesar de la desesperación, las palabras pueden iluminarnos incluso en los momentos más oscuros.