En esta comedia de los años 70, seguimos la vida de un racista y arrogante vendedor de seguros llamado Jeff Gerber, quien vive en un barrio predominantemente blanco. Su vida cotidiana se ve patas arriba cuando un día, al despertar, descubre que se ha convertido en un hombre negro. La transformación abrupta y surrealista no solo desconcierta a Jeff, sino que también le lanza de cabeza a una realidad que había ignorado.
A medida que trata de asimilar su nueva identidad y la reacción de su entorno, se convierte en el objetivo de las miradas y prejuicios que él mismo solía albergar. Enfrentándose a la discriminación y los estereotipos que antes consideraba banales, Jeff se ve obligado a reevaluar sus creencias y su posición en la sociedad. La película utiliza el humor y la sátira para explorar temas profundos de racismo y prejuicio, llevando al protagonista en un viaje de autodescubrimiento.
Con un elenco carismático y una dirección audaz, esta obra no solo entretiene, sino que invita a la reflexión sobre las dinámicas raciales en Estados Unidos. Los momentos cómicos y las situaciones absurdas contrastan con la seriedad del mensaje subyacente, creando un balance memorable. En definitiva, el filme es una mirada provocativa y divertida a las contradicciones de la identidad y la aceptación.