En la Nueva York de los años 50, un joven y ambicioso empleado de una gran corporación se encuentra en el lugar y momento adecuados para aprovechar una oportunidad que cambiará su vida. Tras la misteriosa muerte del presidente de la compañía Hudsucker Industries, el consejo directivo decide que necesitan un nuevo rostro para atraer la atención del público y, por ende, aumentar las acciones de la empresa. Así, deciden colocar a un ingenuo y torpe empleado de correo, Norville Barnes, como un "pato de goma", un títere que les permitirá manipular el destino de la empresa.
Barnes, interpretado por un encantador Tim Robbins, no tiene idea de las intrigas que se traen entre manos. Con la ayuda de una astuta periodista, interpretada por Jennifer Jason Leigh, intenta ascender en el mundo empresarial mientras trata de proteger su arrogancia naif. A medida que Norville lanza una idea que cambiará el curso de su vida y de la comunidad —un revolucionario juguete llamado "hula hoop"— las cosas se complican por culpa de un oscuro ejecutivo que planea usarlo para sus propios fines.
Sumergido en un vertiginoso mar de comedia visual y espíritu retro, el viaje de Norville es una crítica mordaz al capitalismo y la búsqueda del sueño americano. Con un estilo visual que recuerda a las películas clásicas de los 30 y 40, el relato es un homenaje al ingenio humano y la lucha por la autenticidad en un mundo dominado por la codicia.