En un sombrío paisaje medieval de Suecia, un caballero regresando de las Cruzadas se encuentra con una Tierra devastada por la peste y la desesperación. Al llegar a su hogar, se topa con un extraño ser que personifica la muerte. En un intento por ganar tiempo y encontrar respuestas sobre la existencia y la vida después de la muerte, el caballero desafía a la muerte a una partida de ajedrez. Cada movimiento en el tablero se convierte en una metáfora de la lucha eterna entre el bien y el mal, la fe y la duda.
A medida que avanza el juego, el caballero y su escudero recorren el paisaje, encontrando una serie de personajes que representan las diferentes facetas de la vida humana: un grupo de artistas en busca de significado, un matrimonio que enfrenta la adversidad con amor y una joven que se aferra a sus esperanzas en medio del caos. A través de estos encuentros, se exploran temas profundos de la mortalidad, la búsqueda de sentido y la lucha contra lo inevitable.
La atmósfera de la película está impregnada de incertidumbre y simbolismo, capturando la lucha del ser humano con su propia existencia. En medio de la oscuridad, brotan destellos de luz en momentos de amor y bondad, desafiando la nihilista percepción del caballero sobre la vida. Al final, la partida de ajedrez se convierte en un espejo del alma, enfrentando a los personajes con sus propias preguntas existenciales.