En la bulliciosa Nueva York de los años 30, un gánster recién salido del negocio quiere dejar su vida criminal atrás y concentrarse en lo que realmente importa: su familia. Groucho, el protagonista, está decidido a demostrar a su prometida y a su estricto padre que puede ser un hombre de bien. Sin embargo, lo que debería ser una tranquila ceremonia de compromiso se convierte en un torbellino de caos y malentendidos.
A medida que se desarrolla el día, una serie de malentendidos, personajes extravagantes y un sinfín de situaciones ridículas colisionan en su camino. Varios de sus antiguos amigos del crimen aparecen para arruinar su plan, incluso la llegada inesperada de un peligroso rival que busca saldar cuentas. Para complicar aún más las cosas, Groucho intenta ocultar su pasado a su futura esposa, pero las mentiras y las verdades a medias empiezan a desmoronarse.
Con un ritmo frenético y un elenco colorido que incluye a un cómico icónico, cada giro de la trama nos hace reír a carcajadas y aplaudir la destreza del protagonista. En un escenario que recuerda las clásicas comedias de los años dorados de Hollywood, la película juega con el concepto de la identidad y el cambio, mientras Groucho intenta convertirse en el hombre que su familia merece, descubriendo en el proceso que a veces, dejar atrás el pasado no es tan fácil como parece. La hilaridad y el desenfreno son el alma de esta historia que captura el eterno dilema entre el deber familiar y la lealtad a uno mismo.