En esta frenética secuela, seguimos la intensa vida de Chev Chelios, quien tras haberse recuperado de un ataque cardíaco en la primera película, se enfrenta a un nuevo desafío. Esta vez, su corazón ha sido sustituido por una batería artificial que requiere una carga constante de electricidad para seguir latiendo. Si no mantiene su energía alta, se enfrentará a la muerte inminente.
Chev se embarca en una alocada carrera por las calles de Los Ángeles, decidido a encontrar a los responsables de su extraño destino y recuperar su corazón original. En su travesía, se encuentra con un elenco de personajes peculiares, desde mafiosos hasta luchadores extremos, mientras intenta conectar los cables de su vida.
La acción no se detiene, con batallas explosivas que combinan artes marciales y locuras a alta velocidad. Chev tiene que alimentarse de descargas eléctricas, lo que lo lleva a situaciones absurdas y extremas, desde electrocutarse en plena calle hasta correr dando vueltas por toda la ciudad para mantenerse enérgico.
Con un ritmo vertiginoso y un humor irreverente, la película se siente como un viaje en montaña rusa donde el peligro acecha a cada instante. Y mientras Chev desata el caos a su paso en busca de venganza, también es testigo de los límites de la locura y la adrenalina, todo mientras intenta salvar su propia vida. La pregunta es: ¿podrá el antihéroe sobrevivir una vez más, o esta será su última carga?