La historia sigue a un detective de homicidios en Filadelfia, John Hobbes, que se encuentra atrapado en una inquietante red de misterio y terror. Después de arrestar a un notorio asesino en serie llamado Edgar Reese, Hobbes se siente aliviado al cerrar ese oscuro capítulo. Sin embargo, pocas horas después de la ejecución de Reese, comienzan a ocurrir extraños asesinatos que imitan su estilo, lo que lanza a Hobbes a una espiral de confusión y desesperación.
A medida que avanza la investigación, Hobbes comienza a sospechar que algo sobrenatural está en juego. Descubre que una fuerza demoníaca llamada "Azazel" tiene la capacidad de poseer a las personas y trasladar su conciencia de un cuerpo a otro, lo que le permite seguir cometiendo crímenes a pesar de la muerte de su recipiente original. Lo que parecía una cacería simple se convierte en una lucha aterradora no solo por resolver los asesinatos, sino por salvar su propia alma.
Con el tiempo, Hobbes se da cuenta de que Azazel tiene un interés personal en su vida y que no se detendrá hasta arrastrarlo al abismo. Mientras se enfrenta a su propia mortalidad y a la culpa de sus decisiones pasadas, el detective deberá encontrar la forma de confrontar al demonio y liberarse de su oscuridad. La película explora temas como la redención, el destino y la lucha eterna entre el bien y el mal, entrelazando el suspenso con una atmósfera intensa que mantiene al espectador al borde de su asiento.