En el corazón de Tokio, un burócrata de mediana edad llamado Kanji Watanabe vive una vida monótona y gris, sumido en el tedio de la burocracia. Su rutina se ve sacudida cuando recibe la devastadora noticia de que padece una enfermedad terminal. Este golpe lo lleva a una profunda reflexión sobre el significado de su existencia. Anticipando su muerte, Watanabe se da cuenta de que ha pasado su vida sin realmente vivirla, y se embarca en un viaje personal de redescubrimiento.
Impulsado por un nuevo sentido de urgencia, decide abandonar su trabajo sin sentido y buscar maneras de dejar una huella. Enganchado por la idea de hacer algo significativo, se encuentra con un grupo de trabajadores que luchan por transformar un terreno baldío en un parque para la comunidad. Este proyecto se convierte en su obsesión. A medida que se involucra más, comienza a establecer conexiones auténticas con las personas que lo rodean, dándole un sentido de propósito que había carecido durante tanto tiempo.
A lo largo de este viaje, Watanabe se enfrenta a sus propios miedos y dudas, equilibrando la tristeza de su situación con las pequeñas alegrías de la vida. Su nueva perspectiva conmueve a los que le rodean, y, aunque el tiempo le es limitado, logra tocar la vida de muchos en su comunidad. La película es un poderoso recordatorio de la importancia de la vida y de encontrar significado incluso en las circunstancias más difíciles.